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miércoles, 13 de abril de 2011

Las Crónicas de Pascua: el conejo, el huevo y el chocolate.

Cada año por esta fechas engalanamos nuestras casas con adornos varios como conejitos y huevos de colores sin saber muy bien por qué.
He querido indagar un poco y os cuento lo que he encontrado en líneas generales.
Las tradiciones de la época de Pascua han ido cambiando a través de los siglos hasta la actualidad en que para muchos ha venido a ser una semana donde no se trabaja y se comen los famosos huevos de Pascua.  
Desde los comienzos de la humanidad, el huevo fue sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento. El huevo adquirió importancia dentro de la mitología egipcia cuando el Ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio. También los hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo.   

La tradición de regalar huevos de Pascua viene de hace muchísimos siglos, cuando los cristianos católicos que seguían la abstinencia cuaresmal, no podían comer huevos ni tampoco productos lácteos. Los fieles los guardaban y una vez terminada la cuaresma los regalaban (¡¡¡imagínate cuántos huevos tenían en la despensa!!!).  
Esa tradición de regalar huevos el domingo de Pascua continuó, principalmente en los países anglosajones, Estados Unidos y en la Europa Central. Es un regalo muy apreciado por aquél que los recibe. Están pintados de diferentes colores y se regalan en pequeñas cestas. Uno de los países europeos que más lo vive es Alemania; se sabe, curiosamente, que la tradición en Estados Unidos vino gracias a unos alemanes que promocionaron dicha costumbre en aquel país. Como que la mayoría de ellos son para los niños, no solamente hay huevos de gallina, sino también de chocolate.

Los huevos también fueron protagonistas en la época griega. Los griegos pintaban huevos y los comían en las fiestas de primavera, pero como véis, esta tradición no es la que motivó que dicho producto alimenticio fuera el protagonista de la Pascua. También los huevos en muchas culturas significan "vida" y "fertilidad" y en la antigua Roma se regalaban en los festivales de primavera.
Si tenemos que buscar un simbolismo cristiano al huevo, este puede ser el del principio del universo y de la creación, el sentido de una "vida nueva", tal como indica la Pascua. Una vida nueva que nos la da el Jesucristo resucitado.
En la época que los huevos no eran permitidos para el consumo en el tiempo de cuaresma, todas aquellas personas que los habían guardado se reunían el domingo de Pascua delante de la iglesia de su ciudad para que el sacerdote los bendijera en la primera función litúrgica.


Pero...¿y el conejo?


¿Qué pinta el conejo en todo esto?
 Pues resulta que el conejo es el que trae los huevos de Pascua.  Cuentan que hace muchos años una mujer pintaba muchos huevos de colores y los escondía en los nidos para que sus hijos los encontraran. Una vez, en el momento de cogerlos salió un conejo del nido. Entonces los niños pensaron que el conejo los había traído. Desde entonces la historia quedó así y los padres esconden los huevos en el jardín y a primera hora de la mañana del domingo invitan a sus hijos pequeños para que salgan a encontrarlos. ¿Quien ha puesto allí los huevos?, el conejito!. Para que nos entendamos, el conejo es como el Papá Noel o los Reyes Magos .
La mayoría de ellos son de chocolate. Los otros huevos, los pintados, se regalan de forma particular a las personas queridas.


Basado en información de
"El Angel de la web"


Happy Easter



2 comentarios:

  1. Me ha encantado leer la historia, algún detalle sí que lo sabía, pero la mayor parte me la acabas de desvelar tú, Leo.

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  2. ¡No lo sabía, me encanta indagar en internet para buscar informacion que me sirva para ser una persona más culta... por cierto, la foto de la gallinita me ha enamorado y lo del conejito es, como dicen los americanos "so sweet"!

    -Lauren T. Hillenburg.

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